La Capilla de Sant Jaume dels Cortals, una de las últimas construidas en Andorra y situada en pleno bosque de les Llaus, se construyó en 1999. Es una de las pocas que logra mimetizarse con el entorno, con un estilo panorámico que aprovecha la luz natural y desde la cual se puede disfrutar de una vista privilegiada del valle de Encamp. La primera piedra se colocó en la primavera de ese mismo año, siendo el inicio de lo que hoy en día sigue siendo un lugar de referencia de la parroquia y del país. Un proyecto que se desarrolló al quedarse pequeña la ermita prerrománica de Sant Felip i Sant Jaume, por donde pasaban miles de personas cada año.
Desde un primer momento, se quiso que la iglesia quedara completamente integrada en el bosque, reduciendo así cualquier tipo de cambio en el entorno natural. La capilla se construyó en medio de la naturaleza, y se decidió separar el campanario del resto para que no quedara oculto por la vegetación. Un campanario que cuenta con la campana Cortalana, creada en las fundiciones Guixé de Olesa de Montserrat, y que se colocó en noviembre de 1999. En diciembre de ese mismo año, recibió la bendición del arcipreste de las Valls. Hoy en día, todavía suena.